12 de septiembre de 2013

El misterio de la Isla Oak

En 1972 una cámara submarina captó lo que podrían ser varios cofres en medio de todo un laberinto de túneles en el pozo de la isla Oak, también lo que parecía ser un cadáver y hasta una mano cortada. Pero la visión no fue nada clara por lo turbio del agua debido a la gran cantidad de sedimentos; a continuación, hablaremos del misterio de la Isla del Roble.



Historia

Corría el año 1795, Daniel Mc Ginnis que en aquel entonces tenía tan solo 16 años, y perdía su tiempo caminando en la isla de Oak en Nueva Escocia, Canadá, no imaginaba encontrarse con una curiosa depresión circular en el suelo. Sobre esa depresión había un árbol cuyas ramas se habían reducido de tal manera que parecía que había sido utilizado como una polea.

El joven Daniel, aficionado a las historias de piratas, había escuchado miles de relatos relacionados con esa isla.

Daniel buscó a sus amigos Jonh Smith y Anthony Vaughan y juntos decidieron investigar el misterioso agujero.

Comenzaron a profundizar y nada más a 60 cm encontraron algo que les asombró. Una capa de losas, que cubría una fosa. Su inquietud y curiosidad comenzó a aumentar. A unos 3 metros y medio se toparon con una capa de troncos de roble que impedía el camino. Con gran esfuerzo, consiguieron apartar los troncos y seguir avanzando hasta los nueve metros. Pero nuevamente otra capa de troncos frustró el ímpetu de los tres aventureros. Decidieron abandonar pero prometieron que algún día regresarían.



Pero no regresarían solos, consiguieron que la compañía Onslow los acompañara en su aventura, esta empresa navegó cerca de 560 kilómetros desde Nueva Escocia con el objetivo de recuperar lo que se creía un tesoro secreto.

Con muchos más medios de los que disponían en 1795 comenzó la búsqueda del posible tesoro. Pronto se divisaron los 9 metros conseguidos por los tres adolescentes. Pero a medida que se descendía aumentaban las capas de troncos fortalecidas con carbón de leña y fibra de coco, que curiosamente o quizás premeditadamente eran encontradas cada 10 metros. Alguien quería proteger muy bien lo que había ahí abajo.


Pasando muchas dificultades lograron alcanzar los 28 metros de profundidad, es ahí donde se encontró la principal pista. Una gran piedra con una inscripción de símbolos. Varios investigadores trataron de descifrar los símbolos. Un traducido que decía: “doce metros más abajo, dos millones de libras se encuentran enterradas”.



Consiguieron quitar la acostumbrada capa de roble, fueron a dormir , y al día siguiente descubrieron que toda la excavación estaba inundada a una altura de 10 metros de agua. Intentaron bombear el agua sin éxito, agotados pero no vencidos decidieron regresar el próximo año con nuevas herramientas con el fin de realizar un nuevo pozo paralelo al original. Pero ese siguiente intento el agua inundó el segundo hoyo por lo que irremediablemente y ante el peligro de perder alguna vida humana, la búsqueda se abandonó por los siguientes 45 años.


Las excavaciones permitieron descubrir una ingeniosa trampa, ya que ha medida que iban bombeando el agua, y debido a las múltiples filtraciones se volvía a llenar de agua del mar. Intentar contener las constantes inundaciones resultaba una tarea de una compleja ingeniería.




Durante años la leyenda del tesoro fue creciendo en importancia, fueron muchos los que atraídos por el ambicioso significado de la piedra lo intentaron. Uno de los grandes cazadores de tesoros fue Erwing Hamilton que comenzó su búsqueda en 1936, dos descubrimientos fueron hechos por él. El hallazgo de roca y graba, según Hamilton era imposible que pertenecieran al medio, fueron colocados deliberadamente por alguien.





En 1959 Bob Restall y su familia, fueron a la isla en búsqueda del tesoro, que dio como resultado la trágica muerte de Bob, que cayó al agua en la parte inferior. Su hijo trató de rescatarlo junto a dos trabajadores, pero aparentemente respiraron algún tipo de gas, posiblemente monóxido de carbono de algún generador, se desmayaron. Bob murió ahogado.



En 1970 la compañía Triton Aliance hizo su intento. Descubrieron varias estructuras de maderas con números romanos tallados, en ellas, unos clavos de hierro forjado. Unas maderas con más de 250 años de antigüedad. Triton con ayuda de otros socios, compró gran parte de la isla







Durante el decenio de 1990 la exploración se estanco debido a batallas legales entre los socios de la compañía.


El gran descubrimiento se produjo en 1976 cuando Triton excavó lo que se conoce como la perforación 10-x-237, pies de tubos de acero de 55 metros, hundidos al noroeste del agujero. Durante las excavaciones varias cavidades artificiales fueron descubiertas. Una cámara se introdujo para enviar imágenes de las zonas infranqueables. Gracias a esta, fueron localizados partes de un cuerpo humano, así como tres extrañas cajas que supuestamente eran tres cofres del tesoro.


Aunque la búsqueda continuó, otra nueva inundación volvió a anegar una entrada a un tesoro que se antojaba irrecuperable. Días después el agujero se derrumbó y no se ha reabierto. En total seis personas murieron en toda la historia de las excavaciones.


Repetidamente frustrados los intentos de extraer el tesoro, a dado lugar a teorías sobre el origen y la existencia del tesoro de la isla de Oak. Algunos dicen que fue un rico constructor francés que escondió su riqueza, para salvaguardarla de los ingleses durante la colonización de América. Otros se refieren a los vikingos en su visita a América, utilizado como escondite. Los más fantásticos, creen que es un tesoro pirata escondido por el Capitan Kidd, quien afirmó que enterraría su tesoro en un lugar donde ni Satanás pudiera encontrarlo.


Un grupo de exploración ha comenzado a tratar los problemas de ingeniería globales de la excavación, llegando por ahora a la conclusión de que es imposible controlar las inundaciones subterráneas del pozo, que comunican directamente con el océano Atlántico, además de no entender las estructuras subterráneas de la isla.


En fin, las teorías siguen surguiendo en torno al misterioso pozo. Entre las que se destacan que ahí se encuentra enterrado el Santo Grial, el Arca de la Alianza, el tesoro de los templarios...

Sea como sea las intenciones de los constructores son contradictorias. Por un lado convertir lo enterrado allí en inalcanzable y por otro señalar su ubicación… Como si lo importante fuera el efecto creado en la gente. No sólo despertar su codicia sino espolear la necesidad de misterios, que es igual o mayor en todos los seres humanos. Incluso tiene algo que me recuerda al pretexto típico utilizado por Hitchcock en sus películas. Es decir presentar al principio un detalle que, aparentemente, fuera el desencadenante de la historia, para enseguida abandonarlo para ser sustituido por otro motivo y otra trama. O, como en el poema de Itaca del poeta Kavafis, lanzar un señuelo que sirva de motor para ponerse en marcha, pero desvelar con el paso del tiempo que lo importante no es alcanzar ese objetivo sino el viaje en sí mismo. Es más, llegar a descubrir que lo deseable es que ese objetivo no se alcance nunca, para así prolongar el viaje hasta la muerte.

Aparentemente nunca se lleguará al fondo del pozo. Pero si alguien tiene ganas de aventuras, ahí sigue la isla del Roble en la costa atlántica de Canadá, esperándole con todo el tiempo del mundo.

Esto es todo por hoy.
Nos vemos en el próximo Gorodchia Files for the Eternity.

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